El dolor pélvico crónico es una de las afecciones más incomprendidas en la actualidad, y quienes lo padecen suelen visitar infinidad de médicos especialistas en diferentes áreas, como la urología, ginecología y proctología, recibiendo en muchos casos diagnósticos errados como prostatitis crónica, cistitis intersticial o vulvodinia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el origen de los síntomas puede estar relacionado con el Síndrome de Compresión del Nervio Pudendo; también se puede conocer como neuralgia del pudendo o atrapamiento del nervio pudendo.
El Nervio Pudendo y su ubicación
El nervio pudendo es una estructura nerviosa mixta, porque es sensitiva, motora y autonómica, que se encuentra en la región pélvica; nace específicamente en las raíces sacras de la médula espinal, en los segmentos S2, S3 y S4.
Abandona la pelvis a través del agujero ciático mayor, pasa por la espina ciática y regresa a la pelvis menor a través del agujero ciático menor. Luego, pasa a lo largo de la pared lateral de la fosa isquiorrectal, protegido por un canal fibroso denominado como canal de Alcock o canal pudendo. De aquí, se divide en tres ramales.
- Nervio Rectal Inferior. Controla el esfínter anal externo y la piel perianal.
- Nervio Perineal. Responsable de la sensibilidad del perineo, el escroto en hombres, labios mayores y menores en mujeres, y controla los músculos del suelo pélvico.
- Nervio Dorsal del clítoris y el pene. Es el encargado de la sensibilidad erógena y la función eréctil.
Posibles causas del síndrome de compresión del nervio pudendo
Cuando el nervio pudendo se inflama, se estira o queda atascado en algún punto, en especial entre los ligamentos sacrociático y sacrotuberoso, o en el canal pudendo, se da inicio al síndrome de compresión. Existen diversas causas que pueden originar esta compresión; algunas de las más frecuentes son las siguientes:
- Microtraumatismos repetitivos. El mejor ejemplo es el ciclismo de larga distancia, porque la persona permanece sentada durante horas sobre un estrecho asiento, ejerciendo una presión directa y prolongada sobre el periné.
- Traumatismos o cirugías pélvicas. Caídas directas sobre el coxis, cirugías ginecológicas o urológicas previas que puedan dejar cicatrices en el trayecto del nervio pudendo.
- Partos naturales complicados. El estiramiento excesivo del suelo pélvico, como puede ocurrir en un parto prolongado, puede llegar a lesionar o inflamar el nervio pudendo.
- Hipertonía del suelo pélvico. Esto puede ocurrir por diferentes razones, como pasar demasiadas horas sentado en la vida cotidiana, estrés crónico, estreñimiento severo y persistente; estas condiciones pueden afectar la estructura muscular en la pelvis y eventualmente comprimir el nervio.
Síntomas y criterios de diagnóstico
El diagnóstico de este síndrome es únicamente clínico, porque no hay una radiografía o análisis de sangre que pueda facilitar su valoración. En estos casos, para unificar criterios, la comunidad médica internacional aplica lo que se conoce como Criterios de Nantes, que indican que se deben presentar cinco condiciones:
- El dolor está ubicado en el territorio anatómico del nervio pudendo, es decir, desde el ano al clítoris o pene.
- El dolor está presente principalmente cuando la persona está sentada.
- El dolor puede ser tan intenso que despierta al paciente por las noches.
- No percibe una pérdida objetiva de la sensibilidad superficial durante la exploración clínica convencional. Lo que el paciente percibe es dolor o hipersensibilidad.
- El dolor se alivia de manera inmediata cuando le es realizado al paciente un procedimiento que se conoce como bloqueo anestésico del nervio guiado por imagen; puede ser ecografía o tomografía. Este criterio es diagnóstico y terapia al mismo tiempo.
Posibles tratamientos
Para tratar el síndrome de compresión del nervio pudendo, se debe combinar de manera escalonada diferentes tratamientos o estrategias para lograr la liberación del nervio y calmar el sistema nervioso que se ha hipersensibilizado.
- Modificaciones en el estilo de vida. El primer paso es evitar ejercer presión al nervio; por lo tanto, el paciente debe evitar el ciclismo, y debe comenzar a usar cojines en forma de U o de herradura, los cuales están diseñados con un canal central vacío; de esta manera, la zona perineal del paciente quedará flotando al sentarse. También puede trabajar de pie con el uso de escritorios elevables.
- Fisioterapia. Uno de los tratamientos más efectivos; para ello va a necesitar un fisioterapeuta especializado que se encargará de trabajar con terapia manual intra y extrapélvica que ayude a relajar los músculos del área, liberar fascias y devolver la movilidad al tejido que rodea el nervio.
- Tratamiento farmacológico. Los analgésicos comunes no son efectivos ante esta condición. En su lugar, se indican moduladores del sistema nervioso como gabapentina y pregabalina, que son neuromoduladores; o amitriptilina, que es un antidepresivo tricíclico, el cual, al ser usado en dosis bajas, tiene un gran efecto en dolores de origen nervioso.
- Infiltraciones o bloqueos terapéuticos. Este tratamiento consiste en inyectar anestésicos locales que se combinan con corticoides de manera directa en los puntos de compresión. De esta manera se desinflamaría el tejido, rompiendo el círculo de dolor.
- Cirugía. En caso de que a los 6 o 12 meses de recibir tratamientos convencionales el paciente no presenta mejorías, el médico especialista puede evaluar la cirugía para liberar el nervio al cortar el ligamento que lo comprime, o abrir el canal de Alcock.
El Síndrome de Compresión del Nervio Pudendo es una patología compleja que puede llegar a ser muy molesta para quien la padece, porque, además del dolor físico crónico, en muchos casos los síntomas son incomprendidos, lo que atrasa el diagnóstico y la respectiva combinación de tratamientos para lograr la descompresión del nervio pudendo y así el paciente pueda recuperar el control de su vida, libre de dolor.
Fuentes:
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- Fernández, C., Viegas, V., Artiles, A., Martins, A., San José, L. y López, L. (2025). Liberación del nervio pudendo masculino asistida por laparoscopia y monitorización neurofisiológica intraoperatoria. Artículo en línea. Revista Neurocirugía. Volumen 37. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1130147325000661 https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1130147325000661
- Remírez, N., Corona, S., Espeso, N., Félez, A., Comet, B. y Ferrer, A. (2022). Síndrome de atrapamiento del nervio pudendo. Artículo monográfico. Artículo en línea. Revista Sanita de Investigación. Volumen 3, N° 3. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8390728 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8390728
- TopDoctors. (2018). Atrapamiento del nervio pudendo. Editado 2023. Artículo en línea. Disponible en: https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/atrapamiento-nervio-pudendo/ https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/atrapamiento-nervio-pudendo/
